«Balada de los Gilipollas», un poema inédito de Matías Escalera

Matias Escalera
Matias Escalera
BALADA DE LOS GILIPOLLAS

 

                                       – Nos tratan como a gilipollas, colega…
                                       – Qué va, tronco, es que somos gilipollas…
                                       [retazo de conversación en un vagón de cercanías]

 

Si lo piensas
Cualquier gilipollas puede ser un buen ciclista

 

O un buen ajedrecista

 

Cualquier gilipollas puede ser incluso un buen tenista

 

O un buen futbolista
O un buen electricista (por supuesto)

 

A cualquier gilipollas le pueden salir bien las cuentas
A cualquier gilipollas le puede tocar la bonoloto
A cualquier gilipollas le puede salir bien la O con un canuto
                (claro) Y tener un buen coche
Y disfrutar de unas buenas vacaciones…

 

Los gilipollas suelen tener buenos coches (dicen)
Y gozan siempre (dicen)
De unas muy buenas vacaciones…

 

Nunca he oído de ningún gilipollas que haya tenido
Unas malas vacaciones…

 

A los gilipollas (es sabido) Nunca se las estropea el mal tiempo…
A los gilipollas (es sabido) Les encantan las escapaditas y los findes

 

Y en las escapaditas y los findes de los gilipollas no hay mal tiempo
Que valga…

 

Es verdad
A cualquier gilipollas le puede salir bien una buena jugada
                    (o dos incluso) Se les da bien el asunto…

 

Es cierto (no lo niego)
A cualquier gilipollas le puede salir bien un buen peta…
O un buen polvo…

 

O muchos buenos polvos y muchos buenos petas…

 

Cualquier gilipollas puede tener razón una vez
O dos veces: quizás
No importa que sea maronita
Israelita
Jesuita
Chiita
Sufí
O carmelita

 

                       (y no lo niego tampoco) Cualquier gilipollas
Puede ser comunista anarquista trotskista maoísta jansenista
O papista

 

                       (de hecho) Cualquier gilipollas puede llegar a ser Papa
O Primer Secretario del Partido

 

Cualquier gilipollas puede ser también nacionalista…

 

Y reaccionario y comunista (todo a un tiempo)
Y comunista y nacionalista (en otro o el mismo tiempo: si así lo prefiere…)

 

                       (de hecho) Hay muchos gilipollas reaccionario/comunista/nacionalistas…

 

Cualquier gilipollas puede ser también individualista…

 

Individualista y anarquista (claro)
O individualista y anarquista y nacionalista (¿por qué no?)

 

Es verdad que cualquier gilipollas puede ser
Internacionalista

 

O internacionalista y nacionalista
O internacionalista/comunista/reaccionario/nacionalista…

 

Es verdad que cualquier gilipollas puede ser también un buen terrorista…
O un insuperable y perfecto nacionalsocialista
Racista
Misógino
O sencillamente fascista…

 

                        (de hecho) Cualquier gilipollas puede sospechar
Y adivinar perfectamente quiénes son sus amos o quiénes doblan la cerviz
A su paso
Pero no cualquier gilipollas actúa en consecuencia…

 

Casi todos los gilipollas tienen ojos para ver
Pero el caso es que no cualquier gilipollas sabe mirar…

 

Cualquier gilipollas puede levantar su mirada al cielo
Pero no cualquier gilipollas puede ver el cielo…

 

                      (de hecho) Muy pocos gilipollas levantan su mirada al cielo
Y ven las nubes que el aliento de las cordilleras moldea…

 

Y si no ven estrellas en la noche piensan que la noche no tiene estrellas

 

Tampoco ven el viento
Ni el sol navegando como una luna inversa por entre los nimbos
Cárdenos y grises de la tarde…

 

Como gilipollean a ciegas
Los gilipollas no pueden sentir siquiera que no hay nada más…

 

Que no hay nada que no sea ese cielo y esas nubes…

 

Que solo hay este sol (receloso de la luna) Navegando
Por entre estos nimbos cárdenos y grises
Sin rumbo aparente…

 

Aunque en realidad sigue un rumbo fijo: el mismo de cada día…
Sin piedad…
Sin sueños…

 

Que es como no tener rumbo

 

Y como gilipollean a ciegas no cualquier gilipollas
Luego
Baja la mirada y ve esa rama del árbol…

 

Que el viento mece

 

Ni la tela de araña goteando diamantes…

 

No cualquier gilipollas siente entonces que esa rama y ese viento
Que justo esa rama sacudida por ese viento
Y esas gotas de luz es todo lo que tiene…

 

Que ese viento meciendo esa rama es el mundo entero
Que ese viento meciendo esa rama es el cosmos entero
Y que en esos diminutos y deslumbrantes diamantes de agua
Se contiene inútilmente toda la belleza que los gilipollas pueden soportar
Y que así (de ese modo tan sencillo y claro) Todo queda
Justificado
Y todo es necesario
También la piedad y los sueños…

 

Cualquier gilipollas puede quedar prendado de las causas perdidas
Pero no cualquier gilipollas puede vivir por una causa perdida
Sabiendo (además) Desde el principio
Que está perdida…

 

Los gilipollas creen que hay épica y misterio en la pérdida
Pero solo algunos gilipollas saben que en la pérdida no hay nada
Ni épica ni misterio: solo quebranto y cansancio…

 

Es como los gilipollas que creen que se puede ser Bukowski
Los viernes o los sábados por la noche
Y que luego se puede volver el lunes al ministerio
O al despacho
O al almacén
O a la cola del paro
O al aula
Como si tal cosa…

 

Solo algunos gilipollas saben que la autodestrucción
No es cosa de fin de semana
Que exige un decidido y jodido compromiso…
Que decir jodido y gilipollas en un poema no te hace tampoco
Bukowski…

 

Solo algunos gilipollas saben que la insistencia
Y la sobriedad son aún más duras aunque no tan atractivas
Y elegantes…

 

Cualquier gilipollas puede ir a New York City
Y a cualquier gilipollas le puede parecer el ombligo cool
Y guay del entero universo
Pero no a cualquier gilipollas le llueven ratas en Lexington Avenue con la 59
O se le aparecen los muertos solitarios
En la línea R (ni las verticales lápidas del gris justo antes de la luz…)

 

Cualquier gilipollas puede considerar Madrid una moderna metrópolis
Pero no cualquier gilipollas puede ver crecer en ella
Los viejos atochales
Ni extenderse los áridos barbechos que encierra…

 

Cualquier gilipollas sabe lo que es una gaviota
Pero no cualquier gilipollas sabe que en Madrid hay cientos de gaviotas

 

Es cierto
No lo niego
Cualquier gilipollas puede parecer elegante y fino

 

Pero no cualquier gilipollas es por eso elegante y fino…

 

Cualquier gilipollas (por ejemplo) puede pretender
Hablar como una mujer
Y asentir
Compungido ante el dolor como si fuese el suyo propio…
Solo algunos gilipollas callan y escuchan a la mujer
Que habla del dolor
En silencio…

 

Y se preguntan: ¿cómo habla una mujer?

 

Porque solo algunos gilipollas saben que si no eres mujer
Ni todas las aes y oes del mundo
Ni todas las arrobas
Ni todas las equis
Ni todas las demás conmiseraciones (típicas de los gilipollas
                cuando quieren dejar de ser gilipollas) Te darán derecho a serlo…

 

Es
Como
Cuando a cualquier gilipollas se le llena la boca
                            (hasta la baba) Con la palabra
Amor…

 

Que
Muy pocos
Adivinan su temible secreto…

 

Que como un rayo de luz sumado a otro rayo de luz puede dar oscuridad
Y una onda de sonido sumada a otra onda de sonido puede dar silencio
Amor más amor puede dar odio
Y odio más odio
Amor…

 

                  (ya lo sé) Los gilipollas no están para paradojas…
Lo sé muy bien: pero esto es lo que hay…

 

                   (amorosos y educados) Cualquier gilipollas
También lo sé: puede parecer educado
Pero no cualquier gilipollas regala sin pensárselo los buenos días
A un desconocido
Y no cualquier gilipollas es capaz de dar algo
Sin esperar nada a cambio

 

Como tampoco cualquier gilipollas cede su asiento a un desconocido
En el Metro

 

O sostiene la mirada de quien le pide
Unas monedas
O de quien ensaya unos torpes malabarismos delante de los parabrisas
En un semáforo cualquiera
O de quien rebusca entre la basura dentro del bidón
En la esquina de su casa
O de quien le dice una mentira
Y exagera
Para justificar su propia humillación…

 

                           (en realidad) No cualquier gilipollas sostiene la mirada

 

                           (amorosos o no) Educados o no
La diferencia entre los gilipollas de clase media
Y los gilipollas extremistas
Es que los primeros tienen cuenta en Facebook (y un reloj
                           chapado en oro) Y que son gentes de orden
Y lo saben

 

Mientras que los segundos
Tienen también cuenta en Facebook (y un reloj
chapado en oro) Y son también gentes de orden
Pero no lo saben
Viven la ilusión del descaro y de la divertida y aguda irreverencia…

 

A menudo
Comprobamos
Cómo los gilipollas se aprestan al grito…
Aunque pocos gilipollas sepan lo insólito de un grito con sentido…

 

Tampoco es nada fácil odiar con sentido…

 

Pero lo ignoran
Los gilipollas ignoran casi todo…

 

Cualquier gilipollas puede ver una flor en primavera
Pero no cualquier gilipollas puede contemplarlas en otoño…

 

Cualquier gilipollas puede teorizar o reírse incluso de la esperanza
Pero no cualquier gilipollas puede sentir esperanza
Ni darse cuenta de lo que significa realmente perder la esperanza…

 

Cualquier gilipollas puede teorizar sobre la compasión
Pero no cualquier gilipollas puede compadecerse…

 

Hay gilipollas ilustrados que hablan y hablan
Y hablan (y hablan) Del silencio

 

Que se corren de gusto (dicen) con el milagro de Las iluminaciones
De Rimbaud
Y no digamos con la famosa embustera imposibilidad del arte…

 

O con la no menos famosfatal meta imposible a que nos conduce
La poesía…

 

Que elogian (una y otra vez: con pesada insistencia) El silencio

 

Que malinterpretan (una y otra vez: con pesada
                              insistencia) El cuento de Melville
Y que hacen del perfecto gilipollas ideado por el silencioso Herman
AqueBartleby el escribiente (que no escritor / no escritor…)
Un perfecto
Héroe postmoderno…

 

El caso es no dejar de hacer ruido elogiando las bondades
Del silencio

 

                                 (en fin: si lo pensáis) Cualquier gilipollas puede ser poeta…

 

Es verdad que a cualquier gilipollas le puede salir un buen poema
                   (o muchos: incluso)

 

Pero no es menos cierto que cualquier gilipollas no puede ser
                   (así como así: ni siquiera envuelto
                    en un montón
                    de versos) Un auténtico gilipollas

 

Poema inédito de Matías Escalera Cordero

(leído en el encuentro de Voces del Extremo en Logroño, febrero 2016 )

 

Matías Escalera Cordero (Madrid, 1956) es un escritor versátil: poeta, novelista y dramaturgo. Ha sido galardonado con el premio de literatura dramática Sala Margarita Xirgu (Alcalá de Henares) por su obra de teatro El Refugio (GPS, 2009), y con el accésit de la primera edición del Concurso de Teatro Radiofónico (convocado por el Ateneo Riojano y Cadena Ser Rioja) en el año 2010, por la pieza corta Búscate la vida.
Ha publicado las novelas Un mar invisible (IslaVaria, 2009) y El tiempo cifrado (Amargord, 2014) y los poemarios Grito y realidad (Baile del Sol, 2008), Pero no islas (Germanía, 2009), Versos de invierno (para un verano sin fin) (Amargord, 2014) y Del amor (de los amos) y del poder (de los esclavos), (Amargord, 2016). Es miembro del consejo editor de Tierradenadie Ediciones, desde el que ha coordinado varias secciones de la revista digital Youkali. También fue secretario de redacción y actualmente asesor internacional de la revista de filología Verba Hispánica, editada por la Universidad de Ljubljana, en la que fue profesor.

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