El Museo Guggenheim de Bilbao ha presentado tres nuevas exposiciones, como broche de oro, a las muestras temporales que durante veintiocho años han tenido lugar bajo la dirección de Juan Ignacio Vidarte.
Entre febrero y octubre de este año 2025, las salas del Museo acogen las obras de la artista Tarsila do Amaral, la exposición «Obras maestras sobre papel de Budapest», y la innovadora instalación de Refik Anadol.
Tarsila do Amaral
Tarsila do Amaral, artista destacada del modernismo brasileño, Capivari (Brasil) 1886 – Sao Paulo (Brasil) 1973, crea una obra original, sugerente, influenciada por la tradición indígena y también inspirada en la corriente modernizadora que llega de Europa.
En los años veinte del pasado siglo viaja asiduamente de São Paulo a París, estableciendo una relación entre las vanguardias de estas dos capitales culturales. El Cubismo y el Primitivismo, estilos en boga en esa época en París, se manifiestan en su pintura, aunque su búsqueda de un Brasil ancestral, multicultural y multirracial la llevan a los movimientos Pau-Brasil, formado por los pintores modernistas y La Antropofagia que partiendo de su definición (canibalismo entre humanos) pretende reunir ambas tendencias.
En 1931 expone, junto a Sonia y Robert Delaunay y Georges Vantongerloo, en el Salon des Surindépendants, surgido como respuesta y protesta de algunos pintores hacia las restricciones del Salon des Independants, también participa en la construcción de residencias para artistas. Además de recorrer Europa, viaja por América, su obra se exhibe en Roerich Musem de Nueva York, Oriente Medio y la Unión Soviética, donde expone en el Museo de Arte Moderno Occidental de Moscú. Cinco años más tarde, Tarsila vuelve a Brasil y se instala definitivamente en Sao Paulo, participando en el Primer Salón de Mayo dedicado a la vanguardia brasileña.
En los años cuarenta, pinta fundamentalmente retratos, debido a dificultades económicas, integrándose con otros pintores en varias muestras colectivas. En 1950 el Museo de Arte Moderno de São Paulo realiza una retrospectiva de Tarsila y expone en las dos primeras ediciones de la Bienal de la ciudad, en la VII Bienal (1963) le dedican una sala, un año después, junto a otros artistas, representa a Brasil en la XXXII Bienal de Venecia. Una caída la obliga a someterse a una operación de columna, como consecuencia de la cual se quedará parapléjica.
La última gran retrospectiva en vida de la artista se celebra en Río de Janeiro y São Paulo en 1969. Tarsila do Amaral fallece en São Paulo en 1973.
La muestra monográfica de su obra que se exhibe en el Guggenheim Bilbao puede contemplarse hasta el mes de junio y está dividida en siete apartados: París/Sao Paulo: pasaportes para la modernidad; Pequeña caipira vestida por Poiret; La invención del paisaje brasileño; Primitivismo e identidades; El Brasil caníbal; Trabajadores y trabajadoras, y Nuevos paisajes.
Os dejamos con una muestra de cada uno de estos apartados.







Obras Maestras sobre papel de Budapest
Procedente del Museo de Bellas Artes – Galería Nacional Húngara de Budapest, la muestra reúne una amplia selección de piezas de grandes artistas, en lo que a creación gráfica se refiere, desde el siglo XV hasta la actualidad, artistas como Alberto Durero, Leonardo da Vinci, Rafael, Rembrandt, Francisco de Goya, Rubens, Miklós Barabás, Toulouse-Lautrec, Vincent Van Gogh, Pablo Picasso, Egon Schiele, Victor Vasarely, Vera Molnar, Judit Reigl, Dóra Maurer, Georg Baselitz, Katharina Grosse y Gerhard Richter, se encuentran entre las ciento cincuenta obras maestras elegidas para descubrir las centenarias tradiciones de los géneros del dibujo y el grabado, poniendo de manifiesto su evolución, sus características esenciales y su importancia como paso previo a la pintura.
La exposición, aglutina las diferentes técnicas que se utilizan en los ámbitos del dibujo y el grabado y sus diversas funciones, destacando la importancia de ambos en la historia del arte.
En los dibujos que forman parte de esta magnífica muestra, se pueden apreciar los procedimientos clásicos, lápiz, clarión, carboncillo, sanguina, pluma, tinta, y los que incorporan agua en su ejecución como el gouache y la acuarela.
Entre los procesos calcográficos, sobresalen el buril, el aguafuerte o la aguatinta, para los que se precisa una prensa especial con rodillos cilíndricos para ejercer sobre la plancha una gran presión, con la finalidad de que las líneas entintadas se transfieran de la superficie metálica al papel, la estampación puede realizarse muchas veces.
La litografía (del griego inscripción y piedra) que consiste en plasmar un dibujo con un lápiz graso sobre una piedra caliza lo que permite realizar casi infinitas estampas de una misma imagen. A finales del siglo XIX se introdujo el color en la litografía, comenzando a utilizarse en carteles, cubiertas de libros y revistas.
La xilografía (del griego madera e inscripción) es una de las técnicas más antiguas del mundo, su existencia data del siglo IX en Asia, llegando a Europa en el siglo XIV. Los libros ilustrados con esta técnica fueron muy apreciados en el siglo XV, este método de grabado en relieve, exige que la imagen sea tallada invertida en la madera, de tal forma que las zonas no grabadas de la superficie original reciban la tinta y queden imprimidas en el papel.



Refik Anadol
Para cerrar la trilogía, Refik Anadol expone una innovadora y revolucionaria instalación audio visual “In situ – Refik Anadol acoge Arquitectura viva: Gehry,” es un homenaje al legado arquitectónico de Frank Gehry a través de la inteligencia artificial (IA) y el arte generativo.
Refik Anadol Studio, ha elaborado un modelo personalizado de IA (Large Architecture Model) tecnológicamente avanzado, y ha ensayado durante meses con un amplísimo número de imágenes, bocetos y planos de acceso libre con el fin de traducir el vocabulario arquitectónico de Gehry en formas, colores y movimientos en permanente evolución.
La instalación se desarrolla en seis capítulos:
Capítulo I: Universo de datos; Capítulo II: Trazado de datos; Capítulo III: Túnel de datos; Capítulo IV: Large Architecture Model; Capítulo V: Alucinación de la máquina; Capítulo VI: Sueños.
Esta es la primera exposición realizada con IA que tiene lugar en el Guggenheim de Bilbao y la última que Juan Ignacio Vidarte ha presidido como director del Museo.

EL FINAL DE UNA ETAPA
El Museo Guggenheim Bilbao es una de las pinacotecas más prestigiosas del continente, se considera modelo de gestión a nivel europeo, y en este reconocimiento es obligado destacar una figura clave y la impecable labor que ha realizado durante casi tres décadas, Juan Ignacio Vidarte, director-gerente del Museo. Ahora ha llegado el final de una etapa.
Cuando el Museo Guggenheim todavía era un proyecto, Vidarte ya formaba parte de él, con talento, un exhaustivo trabajo, y un gran carisma personal, ha sabido llevar a cabo su cometido de una forma extraordinaria, tanto en el ámbito artístico como en el económico, ha mimado las relaciones con los patronos, instituciones, empresas, con los artistas, y ha sido siempre el perfecto anfitrión ante las personalidades del mundo de la política, empresarial, y de las artes que, desde distintos y distantes lugares, han venido a conocer el Museo.
Hace veintiocho años se hizo realidad, el Museo Guggenheim abría sus puertas en Bilbao, el balance a día de hoy no puede ser más positivo, no solo en lo que ha supuesto para el Arte y la Cultura, sino por lo que ha significado para Bilbao, para Bizkaia y por extensión para Euskadi. Unos años antes de su inauguración oficial, en 1997, nacía la idea apoyada por el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Bizkaia, que junto con la Fundación Guggenheim, consiguieron llegar a un acuerdo para crear el Museo.
El magnífico edificio de Ghery, las exposiciones, tanto la colección permanente como las muestras temporales, incluso el acierto que supuso adquirir la famosa escultura de Jeff Koons, “Puppy” (el perro de flores que se halla a la entrada del Museo, en principio estaba previsto que solo ocupara ese lugar para la inauguración oficial, y ahora es marco ineludible para la foto de recuerdo que se llevan los turistas), han situado en los mapas del mundo a este pequeño país desconocido antes en algunas latitudes. Por otra parte, son muchos los sectores que se han beneficiado del llamado “efecto Guggenheim”, fundamentalmente el del turismo: hoteles, restaurantes, comercios, han experimentado un crecimiento espectacular. Lejos ya los tiempos de la importante ciudad industrial que fue, Bilbao se ha convertido en un destino de interés turístico-cultural.
A lo largo de estos años, se han presentado numerosas exposiciones temporales, se ha ido formando la Colección propia del Museo, que reúne ya un centenar de obras, el Guggenheim Bilbao ha colaborado con los más destacados Museos y Centros de Arte del mundo, ha recibido numerosos premios y distinciones concedidos por los medios de comunicación y los sectores implicados en el mundo del Arte, millones de personas de todos los países han visitado el Museo y, en cuanto al número de Amigos del Guggenheim, ocupa el primer puesto entre los Museos del Estado Español y el tercero en Europa, cifras que demuestran el grado de satisfacción de los ciudadanos y el apoyo social con el que cuenta. El Museo Guggenheim también ha desarrollado una interesante labor didáctica, con programas educativos dirigidos a diversos colectivos. Respecto a los miembros corporativos suman ciento cincuenta, sin olvidar a los patronos, entre los que se encuentran, además de las Instituciones, las grandes corporaciones y sociedades.
Todo se ha conseguido gracias al trabajo y la ilusión de muchas personas, siempre bajo la atenta mirada de Juan Ignacio Vidarte, cuya meta ha sido la excelencia en las tareas que le ha tocado llevar a cabo. Ahora, finaliza su brillante etapa al frente del Museo Guggenheim Bilbao y, aunque permanecerá como director emérito, un sentimiento de incertidumbre nos invade a profesionales y amantes del Arte, porque sustituirle será muy difícil y compensarle por su dedicación será imposible.
En el año 1992, cuando se colocó la primera piedra para el futuro Museo estuve allí, y en Octubre de 1997, cuando se celebró la inauguración tuve el honor de asistir. He estado presente en las exposiciones temporales y en los eventos importantes y, ahora, quiero dedicarle estas palabras de despedida a Juan Ignacio Vidarte, con quien he mantenido y espero seguir manteniendo una cordial relación. Con estas palabras, le muestro mi gratitud, mi admiración y mi respeto.
Julia María Carvajal
Julia María Carvajal. Es escritora, periodista, editora, crítica de Arte, organizadora y comisaria en exposiciones de Pintura y Escultura. Ha dirigido y editado su propia revista cultural, así como libros, en varios volúmenes de colectivos de Artistas (Pintores y Escultores), y monográficos. Ha colaborado y colabora en crítica de Arte con varias publicaciones, entre ellas la revista Artyco, promovida y patrocinada por el Gobierno y la Universidad de Navarra, Cuenta y Razón, editada por la Fundación Fundes (Madrid), que presidía el filósofo ya desaparecido, D. Julián Marías (en papel), y en las revistas Magazine siglo XXI, Adamar, Minotauro, Lagonzo y Culturamas (digitales). Debido a su trabajo con los artistas plásticos, su nombre figura como autoridad en el Diccionario de Pintores y Escultores españoles.
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